a) Programación
Siguiendo a Clemente y Domínguez (1999), la programación del aprendizaje de la lectoescritura se basará en dos aspectos:
- Crear contextos de aprendizaje donde los niños con distintos niveles de aprendizaje puedan entender la lectoescritura como elemento cultural, en sus distintos usos.
- Se realizarán actividades concretas pero contextualizadas dentro de dinámicas mayores que les doten de un sentido, que hagan que estos niños desarrollen habilidades metalingüísticas de los sistemas alfabéticos.
Al comenzar el curso los contenidos que se desarrollarán se tendrán claros pero éstos podrán ser flexibles adaptándose a las necesidades educativas de cada niño.
No habrá un horario específico para trabajar las actividades de decodificación fonema-grafema, ni de copia de palabras conocidas y ortografía estas actividades se llevarán dentro de un contexto natural a lo largo de todo el currículum, creados de manera que los aprendizajes sean significativos.
Las emisiones espontáneas de los niños durante las clases de lectoescritura se aprovecharán para originar nuevos aprendizajes y para vincular éstos con sus experiencias reales, generando aprendizajes significativos y de interés para ellos, la maestra actuará de guía en estas situaciones.
Los maestros de Ed. Infantil y Ed. Primaria programarán de manera conjunta los aprendizajes de manera que haya una continuidad en el tránsito de ciclo y además se podrán hacer grupos de trabajo en los que haya niños de ambos ciclos.
b) Actividades
- No se adaptarán los relatos a los niños, se pedirá que a partir de las distintas imágenes adivinen lo que hay escrito.
- No se seguirán las actividades de los libros de texto, se pondrá en contacto a los niños con textos reales de todo tipo: periódicos, cartas, anuncios publicitarios, recetas de cocina, enciclopedias, etc.
- Se trata de vincular las actividades de lectoescritura con las experiencias previas que los niños tengan de esta, relacionando la lectoescritura con sus experiencias personales. Las emisiones espontáneas de los niños acerca de sus experiencias se utilizan para generar nuevos aprendizajes de manera significativa y motivadora.
- No se dedicará un tiempo específico para actividades de lectoescritura, asociación de letras y sonidos y copia, estas se trabajarán a lo largo de todo el currículum, dentro de un contexto global en situaciones comunicativas reales, además estas habilidades no serán prerrequisitos de otras.
- Cuando los niños adivinan en lugar de leer no se les corregirá, al contrario, en un inicio se le pedirá que imaginen a través de la información visual que éste proporciona lo que pone en el texto antes de ponerse a leer, no será necesario que hayan adquirido la habilidad de conversión fonema-grafema. De la misma manera los niños redactarán de forma autónoma o en grupo textos de manera que los hagan suyos y adquieran una sensación de competencia en escritura.
- Los relatos utilizados en las actividades no se adaptarán a los niños, se mostrarán los textos reales a los niños de su entorno natural.
- La velocidad lectora en voz alta no se trabajará, ya que este factor depende de factores madurativos y la lectura en voz alta no es una actividad que se suela realizar en la “vida real”.
- Las actividades de lengua oral y escrita irán unidas a lo largo del curriculum, no se dedicará un tiempo específico para unas y otras, todas irán enmarcadas en un mismo contexto. Así también las actividades de lectura y escritura irán unidas como en la vida real.
- Debido a que cada niño tiene una idea distinta del lenguaje escrito por las experiencias anteriores que haya tenido no se llevará un orden según la edad al enseñar las normas ortográficas, además no se elegirán al azar palabras para trabajarlas, si no que se trabajarán con palabras significativas para ellos, de su entorno real. El vocabulario trabajado en clase será el que aporten los niños a partir de sus experiencias con la lectoescritura a partir de situaciones comunicativas reales con la misma.