martes, 21 de junio de 2011

Programación y actividades

a)      Programación
Siguiendo a Clemente y Domínguez (1999), la programación del aprendizaje de la lectoescritura se basará en dos aspectos:
-          Crear contextos  de aprendizaje donde los niños con distintos niveles de aprendizaje puedan entender la lectoescritura como elemento cultural, en sus distintos usos.
-          Se realizarán actividades concretas pero contextualizadas dentro de dinámicas mayores que les doten de un sentido, que hagan que estos niños desarrollen habilidades metalingüísticas de los sistemas alfabéticos.

Al comenzar el curso los contenidos que se desarrollarán se tendrán claros pero éstos podrán ser flexibles  adaptándose a las necesidades educativas  de cada niño.
No habrá un horario específico para trabajar las actividades de decodificación fonema-grafema, ni de copia de palabras conocidas y ortografía estas actividades se llevarán dentro de un contexto natural  a lo largo de todo el currículum, creados de manera que los aprendizajes sean significativos.
Las emisiones espontáneas de los niños durante las clases de lectoescritura se aprovecharán para originar nuevos aprendizajes y para vincular éstos con sus experiencias reales, generando aprendizajes significativos y de interés para ellos, la maestra actuará de guía en estas situaciones.
Los maestros de Ed. Infantil y Ed. Primaria programarán de manera conjunta los aprendizajes de manera que haya una continuidad en el tránsito de ciclo y además se podrán hacer grupos de trabajo en los que haya niños de ambos ciclos.

b)      Actividades

-          No se adaptarán los relatos a los niños, se pedirá que a partir de las distintas imágenes adivinen lo que hay escrito.
-          No se seguirán las actividades de los libros de texto, se pondrá en contacto a los niños con textos reales de todo tipo: periódicos, cartas, anuncios publicitarios, recetas de cocina, enciclopedias, etc.
-          Se trata de vincular las actividades de lectoescritura con las experiencias previas que los niños tengan de esta, relacionando la lectoescritura con sus experiencias personales. Las emisiones espontáneas de los niños acerca de sus experiencias se utilizan para generar nuevos aprendizajes de manera significativa y motivadora.
-          No se dedicará un tiempo específico para actividades de lectoescritura, asociación de letras y sonidos y copia, estas se trabajarán a lo largo de todo el currículum, dentro de un contexto global en situaciones comunicativas reales, además estas habilidades no serán prerrequisitos de otras.
-          Cuando los niños adivinan en lugar de leer no se les corregirá, al contrario, en un inicio se le pedirá que imaginen a través de la información visual que éste proporciona lo que pone en el texto antes de ponerse a leer, no será necesario que hayan adquirido la habilidad de conversión fonema-grafema. De la misma manera los niños redactarán de forma autónoma o en grupo textos de manera que los hagan suyos y adquieran una sensación de competencia en escritura.
-          Los relatos utilizados en las actividades no se adaptarán a los niños, se mostrarán los textos reales a los niños de su entorno natural.
-          La velocidad lectora en voz alta no se trabajará, ya que este factor depende de factores madurativos y la lectura en voz alta no es una actividad que se suela realizar en la “vida real”.
-          Las actividades de lengua oral y escrita irán unidas a lo largo del curriculum, no se dedicará un tiempo específico para unas y otras, todas irán enmarcadas en un mismo contexto. Así también las actividades de lectura y escritura irán unidas como en la vida real.
-          Debido a que cada niño tiene una idea distinta del lenguaje escrito por  las experiencias anteriores que haya tenido no se llevará un orden según la edad al enseñar las normas ortográficas, además no se elegirán al azar palabras para trabajarlas, si no que se trabajarán con palabras significativas para ellos, de su entorno real. El vocabulario trabajado en clase será el que aporten los niños a partir de sus experiencias con la lectoescritura a partir de situaciones comunicativas reales con la misma.

Organización del aula

El aula está organizada por diferentes lugares, cada uno dedicado a un uso social distinto del lenguaje escrito y a otros objetivos importantes, todos estos lugares reflejan los intereses de los niños. Además de libros de texto y cuentos habrá enciclopedias, atlas y diccionarios que los niños podrán consultar cuando deseen, de esta manera estarán en contacto con textos reales que se utilizan en su entorno
A la hora de organizar a los niños en grupos de trabajo se pondrán a niños que estén distinto nivel de aprendizaje juntos, atendiendo de esta manera a la diversidad funcional, así entre todos pueden beneficiarse de las dudas y conocimientos de sus compañeros. En la agrupación de los niños se será flexible y según la evolución de éstos a lo largo del curso, sus necesidades y las tareas a realizar se cambiará. Se vigilará la relación que se establece en el grupo (dominio-sumisión, cooperación-beligerancia, interés desinterés, etc.), en el caso  que esta no sea la apropiada se replanteará el orden del grupo.
Además para la inclusión de los niños con diversidad funcional, en el aula habrá “prótesis de acceso a currículum” Roca, Simó, Solsona, González y Rabassa (1998) estas prótesis son materiales para potenciar los objetivos además de compensadores del déficit como pueden ser ordenadores con adaptaciones, sistema alternativos de comunicación, textos aumentados de tamaño, ralentización del tiempo de enseñanza aprendizaje, etc.

Entre las prótesis de acceso al currículum se incluirá el uso de las TIC. En los últimos años se ha producido un cambio en cuanto a la comunicación oral y escrita llevándose ésta hacia la comunicación mediatizada por ordenador, de esta manera si concibimos el acto de leer y escribir como “construcción social” la alfabetización también debería incluir las TIC, tanto como herramienta como contenido propio de la alfabetización (Cassany, 2003).

Disgrafía

La habilidad de la escritura precisa de unos procesos de pensamiento, otros de expresión lingüística y otros de movimiento, los cuales al ponerse en marcha de manera conjunta hacen posible la realización.
De esta manera el término disgrafía, hace referencia a un trastorno funcional el cual afecta a la calidad de la escritura en su realización gráfica. Esto se produce en personas con un cociente intelectual normal, sin daños sensoriales ni neurológicos graves y con una estimulación adecuada (Rivas y Fernández, 1994, citado por Berruezo, 2004).

Deuel (1995) y Richards, (1998) (1999) distinguen tres tipos de disgrafía:

  • Disgrafía disléxica
  • Disgrafía motriz
  • Disgrafía espacial

Dislexia

La concepción de este problema ha sido motivo de debate a lo largo de la historia por esto durante décadas han surgido distintas definiciones.
La definición actualmente acceptada es la de la Sociedad Orton para la dislexia (ahora Sociedad Internacional de la Dislexia) en 1994 (citado por Serrano y Defior XXX) la cual concibe la dislexia como “un problema específico de lenguaje con una base constitucional que se caracteriza por dificultades en la descodificación de palabras simples y refleja una habilidad de procesamiento fonológico insuficiente”.
Esta definición implica que la dislexia es un problema en el reconocimiento de palabras, producida por un funcionamiento inadecuado de un sistema (el de procesamiento fonológico), aunque el cociente intelectual se encuentra intacto en otros aspectos.
Modelo de doble ruta
Son varios los investigadores (Alegría, 1985; Baron y Treiman, 1980; Coltheart, 1978; Jorm y Share, 1983, citados por Clemente y Domínguez, 1999) que consideran el modelo de doble ruta como sistema de acceso al lenguaje escrito, es decir, que existen dos vías para acceder a la información de las palabras, al léxico interno, estas son:
- Vía directa o léxica: en esta vía la palabra se identifica con su representación ortográfica en el léxico interno
- Vía indirecta o fonológica: se empareja los fonemas del habla oral con la grafía, y luego esta información fonológica se utiliza para acceder al léxico interno.
Siguiendo este modelo podríamos encontrar dos tipos de dislexias:
- Dislexia superficial: los niños que tengan este tipo de dislexia podrían leer por la vía fonológica pero no por el vía léxica. Esto provocaría que leyesen mejor las palabras regulares, las pseudopalabras y los errores más frecuentes que tuviesen serían de omisión, adición o sustitución de letras.
- Dislexia fonológica: los niños que tienen este tipo de dislexia presentan un problema en la vía fonológica, es decir, en la aplicación de las reglas de conversión fonema-grafema. Suelen cometer erros de derivación, errores con palabras desconocidas y pseudopalabras.